Los 10 errores más comunes de un novato al hablar en público

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En esta ocasión, nuestro escritor invitado Terry Gault, accionista gerente y vicepresidente de The Henderson Group, nos revela cómo ser mejor presentador evitando algunos de los errores más comunes. Terry supervisa todos los programas de formación y servicios de The Henderson Group. Es el responsable de la selección, formación y el desarrollo de todos los formadores y facilitadores de The Henderson Group, además de ser instructor con la compañía desde hace más de 15 años.

Desde 1997 oriento a mis clientes en la adquisición de destrezas orales y observo algunas pautas muy claras que se repiten en los presentadores que carecen de experiencia.

En la lista que ves a continuación incluyo explicaciones detalladas, así como sugerencias sobre cómo ser más eficaz.

1. USAR MOVIMIENTOS Y GESTOS LIMITADOS

La mayoría de los presentadores novatos tienen miedo de ocupar demasiado espacio. El público percibe esta vacilación como una disculpa. Si quieres profundizar en este tema, puedes leer nuestro artículo titulado “¿¿¿Pero qué hago con las manos???”.

2. HABLAR CON POCA ENERGIA

En realidad este problema no se limita exclusivamente a los presentadores novatos. Entre el 80 y el 90 % de los oradores que observo no invierten la suficiente energía en sus exposiciones, lo que provoca en el público la sensación de que les falta entusiasmo e interés. ¡Activa el nivel de energía! Lograrás mayor atención y proyectar más confianza y carisma. No me canso de repetirlo. Mira nuestro vídeo y descubre cómo hablar con pasión.

3. NO PLANIFICAR LO SUFICIENTE

Muchos presentadores novatos no saben cómo preparar bien su exposición más allá de organizar los medios audiovisuales que van a usar. Los oradores experimentados llevan a cabo una investigación exhaustiva para sentirse con confianza en el material que van a utilizar y tener la capacidad de responder a cualquier pregunta que el público les plantee. Sueñan despiertos con el tema del que van a hablar, incluso aunque estén “inactivos”, y a menudo descubren las ideas más creativas mientras que realizan otras actividades. Muchas veces se me ocurren grandes ideas mientras que estoy conduciendo, comprando o haciendo ejercicio. Es primordial que pases por varios borradores o repeticiones del material que vas a emplear; que revises, edites y corrijas hasta que tu exposición alcance la forma más completa.

4. NO PRACTICAR LO SUFICIENTE

Uno de los mayores errores que puedes cometer es no practicar una y otra vez tus exposiciones y presentaciones. Los oradores experimentados suelen hacer un ensayo general frente a un público de confianza con amigos, familiares y colegas. Estimulan el ambiente de la presentación mediante la proyección de diapositivas. Despliegan una coreografía de movimientos y gestos que aumenta extraordinariamente su capacidad para recordar el material. Reconocen las áreas que pueden suponer un desafío (transiciones deficientes, falta de fluidez entre un material audiovisual y otro, etc.) y elaboran trucos y tácticas que les ayudan a que todo fluya a la perfección.

5. PRESENTACIONES CENTRADAS EXCLUSIVAMENTE EN LOS DATOS

Si tu presentación se centra en la exposición de una serie de datos en lugar de la narración de una historia intensa y humana, tienes un problema. En el número de junio de 2013 de la revista Fast Company, Leslie Bradshaw, directora de operaciones de Guide, habla sobre Big Data, grandes datos. Afirma lo siguiente: “El arte consiste en preparar el contenido para un consumo humano óptimo. Los datos no te hablan. Tú los recopilas, los analizas y cuentas historias con ellos. Piensa en un iceberg. Debajo de la superficie del agua están el almacenamiento y análisis de datos. Son tus ingenieros y científicos. Más arriba está la interfaz. Es literal y narrativa a la vez. Comienza con la ciencia pura y dura –las matemáticas, la analítica–, pero termina con lo más sutil y delicado: cómo narrar la historia”.

6. JUGAR SOBRE SEGURO

Llama su atención haciendo que tu presentación sea más interactiva

Muchos presentadores, entre ellos los novatos, evitan correr riesgos. Como solía decir mi mentor y co-fundador de la compañía: “No correr un riesgo es un riesgo también”. Si el contenido de tu presentación es demasiado seguro, es bastante probable que resulte aburrido. Si la capacidad más importante de un orador es atraer la atención, ¿puedes permitirte no correr ningún riesgo?

7. EVITAR LA VULNERABILIDAD

Aunque a muchos jóvenes presentadores pueda parecerles contrario al sentido común, si quieres parecer creíble, tienes que mostrarte vulnerable. Si te esfuerzas mucho por parecer perfecto, un público experto se dará cuenta inmediatamente y desconfiará. Cuenta historias de errores tontos que cometiste y después revela lo que aprendiste. En su charla TED sobre la vulnerabilidad, Brene Brown afirma: “La palabra ‘coraje’ procede del latín ‘cor’, que significa ‘corazón’, y su definición original era contar la historia de quién eres, con todo tu corazón… es decir, tener el coraje de ser imperfecto”. Si quieres leer más sobre la vulnerabilidad, en nuestro blog en inglés puedes encontrar más artículos relacionados con este tema.

8. TOMARSE A UNO MISMO DEMASIADO EN SERIO

Muchos oradores tienen tendencia a ser demasiado serios y formales. Si en sus presentaciones se comportaran de una forma más natural e informal, serían mucho más auténticos e interesantes. La rigidez de la formalidad y la “profesionalidad” puede deslizarse en una presentación como forma de ganar respeto, pero el respeto solo tiene valor si la gente quiere de verdad dedicarte su tiempo. Si das la impresión a tu público de que eres muy diferente a ellos, no estás proyectando una imagen en el mismo plano de igualdad. Respeta la profesionalidad del público, pero establece también una relación humana e informal con ellos. Al hablar en un tono más distendido, proyectas la imagen de que eres igual a ellos. Lo interpretarán como confianza. Como suelo decirles a mis clientes, “Si no te lo estás pasando bien, no lo estás haciendo bien.”

9. PRESENTAR DEMASIADO MATERIAL

Aunque siempre es mejor disponer de más material del necesario, también tienes que saber dónde vas a cortar si te falta tiempo. Los presentadores novatos se sienten obligados a mostrar todo el material aunque ello signifique exceder el tiempo disponible. Me han dicho de algunos que han sobrepasado en 45 minutos el tiempo estipulado. Esto no tiene justificación alguna. Si quieres calcular el tiempo que te llevará realizar tu presentación delante del público, practica una y otra vez y cronométrate. Cuenta con que en la práctica tu exposición durará aproximadamente un 25 % e incluso hasta un 50 % más. Los oradores suelen extenderse más en su tema cuando ven las reacciones del público.

10. PRECIPITARSE

Precipitarse empeora aún más cualquier problema o incidencia que puedas tener. Si te precipitas, cualquier cosa que digas perderá impacto. Por el contrario, si vas despacio, transmitirás mucha más seguridad, confianza y experiencia. Al usar más pausas, también:

  1. a) Aumentarás la percepción del público así como tu sensación de confianza y tranquilidad.
  2. b) Darás tiempo a que el público asimile los puntos clave y les concederás un mayor impacto.
  3. c) Te darás tiempo para formular lo que piensas en frases más resumidas y concisas.

¡Des-pa-ci-to!

Echa un vistazo al prezi que hemos creado para ilustrar estos 10 errores y cómo puedes evitarlos fácilmente.

 

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